un relato al día, para siempre

Antioquía

Goma, hotel Karibu Bay, noche entre el tres y el cuatro de mayo, dos y diez de la madrugada. Aterrizaje del Beechcraft con las luces apagadas en la pista privada del Goma International, gestionada esa semana por la sociedad Heritage East, registrada en los Emiratos. Bajan ocho hombres. Él es el cuarto. Se llama, en el recibo que firmará veinte minutos después, Andres Pacheco Restrepo. Treinta y cuatro años. Exsargento del ejército colombiano, dado de baja en 2019, dos misiones en Yemen como contratista para una empresa de Dubai con sede legal en Chipre, seis meses en Kabul, cuatro en Jartum. Aterrizado en Goma por primera vez en su vida.

El referente es un sudafricano con el pelo canoso y un pliegue en la boca de quien habla portugués de Maputo. Se llama Rian. Nunca pide que lo llamen Rian. Andres lo llamará Rian porque oye a los demás hacerlo.

Habitación a la entrada del Karibu Bay, dos lámparas halógenas, una mesa de madera barnizada a poro abierto, una caja metálica del tamaño de un microondas, ya llena hasta la mitad de pasaportes. El referente los llama uno por uno. Pacheco. Lozano. Restrepo. Vargas. Cuatro colombianos. Luego los tres peruanos y el venezolano. Pacheco es el cuarto en ser llamado, el primero en pasar a la mesa.

Se acerca. La mochila en el hombro derecho, el pasaporte en el bolsillo interior de la chaqueta, un visado sudanés nunca usado en la página diecisiete, un visado yemení en la catorce, un sello de entrada en Afganistán en la seis. El referente abre el pasaporte. Se detiene en la catorce. No comenta. Pacheco lo nota.

"¿De qué departamento de Colombia, Pacheco?"

"Antioquia."

No es verdad. Andres Pacheco Restrepo nació en Buenaventura, Valle del Cauca, costa pacífica, ciudad en la que en ningún año de ninguna década ninguna agencia de reclutamiento ha encontrado un voluntario sin preguntarse primero de quién huye. Antioquia es la respuesta que él da siempre, porque Antioquia es la respuesta que el referente quiere oír. Antioquia es Medellín, Antioquia es el departamento con el mayor número de exmilitares en el reclutamiento privado posterior a 2002, Antioquia es el filtro narrativo.

El referente anota "Antioquia" en el folio A4 que tiene delante. Andres lo observa anotar. La pluma del referente es una estilográfica con plumín negro, y hace un pequeño ruido seco en cada letra. Andres cuenta siete letras, cuenta el punto de la i, cuenta el ruido cuando el plumín abandona el papel.

Ahora, el gesto.

Andres tiende el pasaporte. Lo tiende con el dorso, no con la palma. Una variación mínima, un giro de muñeca, nada que un oficial de frontera advirtiera, pero el referente no es un oficial de frontera, y levanta los ojos. Por un segundo. Pacheco no retira la mano. La deja ahí, con el dorso expuesto, y el referente le toma el pasaporte de los dedos con su propia mano derecha, y Pacheco siente la mano vaciarse.

En el momento en que la mano se vacía, comprende.

Comprende que cada vez que ha entregado el pasaporte en otro país ya había sido otra persona. En Saná había sido Pacheco-no-colombiano. En Kabul había sido Pacheco-veterano. En Jartum había sido Pacheco-buen-soldado. Cada país una pequeña muerte administrativa, cada sello un rastro de alguien que ya no era mientras la página se sellaba. Esta vez lo sabe en el momento. Goma será la página dieciocho. Pacheco-Antioquia. Otro Pacheco.

Piensa en Buenaventura. Lo primero que le viene a la mente es la lluvia de marzo, ese tipo de lluvia que llega en tres minutos y vacía las calles del barrio Independencia, donde su madre trabaja todavía a los sesenta y dos años en una peluquería y donde su hermano menor, Andrés como él pero llamado Mauricio en familia para no confundir, murió a los catorce años en 2010 en una pelea entre bandas. Piensa que su madre, si lo llamara ahora, entendería que está en África por el prefijo del número, y le diría como cada vez cuídate. Piensa que cuídate, en el fondo, es la palabra que se le dice a quien ya está entregando el pasaporte.

El referente mete el pasaporte en la caja.

Pacheco firma un recibo. Bolígrafo Bic negro, hoja preimpresa Heritage East, importe a liquidar al final de la misión. Cuatro mil dólares. Transferencia bancaria a cuenta de Bogotá antes del quince del mes siguiente. Bajo la línea de la firma, una cláusula en inglés en cuerpo seis: "el abajo firmante declara prestar servicio en calidad de consultor técnico en zona de operaciones especiales", una fórmula que él ya ha leído diez veces y que diez veces ha firmado sin traducir.

Sale de la habitación.

En el asfalto del patio, las luces de la pista están apagadas, las lámparas del hotel están encendidas. Media luz amarilla, media luz azul. El aire es cálido de lago. El lago está ahí, detrás del muro de cierre, se lo oye más que se lo ve. Pacheco se santigua. El pulgar en la frente, el pulgar en el pecho, en el hombro izquierdo, en el derecho. Lo hace siempre al aterrizar, lo hace siempre en la entrega.

Se enciende un cigarrillo.

Piensa que a Antioquia, él, nunca ha ido.

RDC oriental, Goma, noche del 3 al 4 de mayo de 02026: un nuevo contingente de mercenarios latinoamericanos empleado por una compañía con sede en los Emiratos, ya vinculada a sanciones estadounidenses por Sudán, desplegado en apoyo del gobierno congoleño contra el M23 respaldado por Ruanda. Critical Threats Africa File, 30 de abril de 02026.
Incalmo · I
Traducción algorítmica. Original en italiano: leer el original

Nota

hecho: en la RDC oriental, en Goma, en la noche del 3 al 4 de mayo de 2026, fue desplegado un nuevo contingente de mercenarios latinoamericanos por una compañía con sede en los Emiratos, ya vinculada a sanciones estadounidenses por Sudán, en apoyo del gobierno congoleño contra el M23 respaldado por Ruanda. (Critical Threats Africa File, 30 de abril de 02026.)

mundo: En Sesto San Giovanni un joven de veintiséis años es arrollado por un tren en la estación. Bamako lleva semanas bajo el bloqueo del JNIM. En el sur del Líbano llegan nuevos avisos de evacuación de las IDF. En Battipaglia, Paul Neeraj muere en el Ruggi por exposición a fitofármacos.

Variantes: 5.

Incalmo · Pneuma I.

Everyday Endless es un organismo narrativo. Cada día se alimenta de las presiones del mundo real y las transforma en relato. Lo que el hecho llega a ser depende del día: el dispositivo cambia de forma, el material cambia de voz, la distancia de lo real cambia de profundidad.

El autor ha escrito el dispositivo. El dispositivo compone el relato. El mecanismo es declarado y visible.

Las colecciones se componen relato a relato.

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Cada veinticinco relatos el dispositivo cierra un Fascicolo. El Fascicolo recoge los textos en el orden en que fueron compuestos, con sus colophon, sus voces, sus fechas. Es el diario de un período: veinticinco días de mundo atravesados por la máquina. Los Fascicoli están numerados con cifras romanas y disponibles gratuitamente en formato digital.
Tema
claro oscuro
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